Siempre usé este espacio a modo de catarsis, como un lugar donde plasmar mis tristezas, mis miedos, mis dudas...hasta que un día fui feliz. Y no tuve nada más para contar.
Los últimos post, empalagosos hasta el (mi) hartazgo. No es lo mio. Las cosas lindas no me salen, o no me sale contarlas.
Hoy la tristeza me pasa por arriba, me aplasta, me choca.
Perdí a mi papá en diciembre.
Con él se fueron mis días, mi consuelo, mi juicio, mi alma.
No sé si pueda volver a escribir acá como antes lo hacía, no quiero que este lugar, también sea de dolor.
Pero necesito re- armarme.
... y este es un buen lugar para intentarlo.
3 comentarios:
Piponita!
mujer, tan linda... no tengo mucho más que abrazos para ofrecerte.
pero están acá, cuando quieras o los necesites.
y sí, esperaba que vuelvas pero no a este precio.
Lamento mucho lo de tu papá. Son momentos super dolorosos en los que uno necesita más que nunca encontrar apoyo por donde sea.
Si escribir acá te da ese apoyo, bienvenido sea.
Besos
¿Qué decir frente al dolor del otro?
Nada, pipona, esta hermana que te sigue desde que eras Santa y no solo Pipona (Santa Pipona, qué nick... por Dios, que nick!) te manda un abrazo fuerte que es virtual pero que puede hacerse real cuando quiera que me aceptes una invitación a tomar un té con masas. ;)
Un beso grande.
Publicar un comentario en la entrada